martes, 5 de julio de 2016

Hacking de aguilucho

     En nuestro afán por seguir trabajando en favor de los aguiluchos ibéricos, en la campaña de este año hemos puesto en funcionamiento un hacking. Después de conseguir los permisos administrativos correspondientes, después de tener medio solucionado el problema de la financiación, ya lo tenemos operativo.
 
     El hacking, o crianza campestre es una técnica de liberación de pollos que se ha demostrado ser de las más eficaces con la que contamos en estos momentos. Se han probado distintos tipos, nosotros, por una serie de motivos nos hemos decantado por un cercado de malla, un pentágono de 3.5 mts de lado y 1,90 mts de altura, con tela de gallinero de 1 metro y de luz pequeña, para evitar la posible entrada de predadores como culebras o lagartos. Además le hemos puesto una malla de ocultación que le proporcionará sombra y  evitará que vean y sean vistos.
 
Colocando el vallado.
     Hemos puesto mucho empeño en evitar la posible entrada de predadores, anclando el vallado y cegando bien la luz de malla.
 
     Se ha instalado en una finca de un buen amigo, en ecosistema favorable, vallada por completo y vigilada.
 
     Se han retirado pollos que de otra forma sería imposible que en la naturaleza saliesen adelante.
 
Una vez terminado el trabajo, una sandía es un buen premio.
 
     Cuando llegaron los pollos, se han metido en el cercado, y poco a poco, evitando que nos vean, van creciendo, esperando que salgan adelante.
 
Pollos en el hacking.
    Somos conscientes que el mejor sitio para que un pollo de aguilucho se desarrolle es con sus padres y sus hermanos en su nido. Pero entre estar muerto y que vuelen, el hacking es un buen sucedaneo.
 
    

domingo, 26 de junio de 2016

Continuamos, mucho lío, poco tiempo, y encima, empieza la cosecha.

La crónica de hoy es doble, en tiempo, pero no en extensión, pues los acontecimientos y la cantidad de sucesos de éstos días están haciendo tomar a la campaña un tono bastante gris por no decir oscuro.

Los repentinos y bruscos cambios de temperatura y de precipitaciones han dado, a la ya pasada primavera, el calificativo de "muy fría" y "muy lluviosa". Hechos que han repercutido de manera muy especial en la construcción, la puesta y la cría de los aguiluchos.
 
 
Trigal donde anidan los aguiluchos. Foto: Miguel MG,


Todos estos factores han modificado el ritmo normal de la anidada de aguiluchos del año, y os lo podemos decir con seguridad, pues hemos encontrado nidos abortados, posiblemente por las abundantes y consecutivas borrascas que barrieron toda la península en la época de su construcción. Hace unos días encontrábamos un fallido nido de aguilucho pálido, con una precaria pero clara construcción, que fue trasladado seguramente por la cantidad de agua a escasos 5 metros, en una zona más favorable, donde 4 pollos crecían normalmente, pero con un cierto retraso en las fechas, por las lluvias.
 
Empaquetado de forraje de avena. Foto Miguel MG.


Si a todo lo dicho antes le sumamos la mayor cantidad de siega en verde, que se ha hecho por lo abundante de la cosecha y la calidad de la misma, dan como resultado un fiasco de temporada de cría para nuestros queridos aguiluchos. Incluso los laguneros, han visto como las repentinas subidas de caudal han mojado o arrasado sus lechos, echando a perder las primeras puestas, pero después parece que se han beneficiado de la protección que el abundante agua ha dado a sus fortalezas aisladas.

Por último en cuanto a malas noticias, algunos nidos han quedado demasiado expuestos, pues las lluvias acompañadas de fuertes vientos de finales de Mayo tumbaron muchas áreas del cereal, dejando a la vista las preciadas joyas que en algunos casos fueron depredadas como hemos comprobado, por la desaparición parcial de algunos nidos que han sido atacados, ya que algún individuo tuvo que ser rescatado al presentar fracturas en las alas a causa de un posible forcejeo al defenderse de la depredación.
 
Vigilancia del cereal donde cría el aguilucho. Foto: Miguel MG.
 
Pero no todo es negativo en ésta campaña, por el momento ya se han anillado varios nidos completos de 4 polluelos, uno de cada especie de aguiluchos, en los que solamente se anilló y marcó a los ejemplares, sin necesidad de avisar a los agricultores pues acabaron de crecer sumergidos en el mar de cereal, antes de ser cosechado.

No esperamos que la cosecha tarde en llegar mucho tiempo más, pues los forrajes de trigo-vallico o de avena ya se tumbaron y las cebadas empezarán ésta misma semana, seguimos trabajando para evitar que varios nidos en peligro por estar en cebadas, sean decapitados, y esperamos que los que tenemos localizados en campos de trigo aguanten unas dos semanas más, en lo que el trigo y los pollos que esconde, acaban de madurar.
 
Campo de cebada próximo a ser cosechado. Foto: Miguel MG.
 
Por último deciros que la cantidad de parejas que hemos visto es menor que el pasado año, y en muchas zonas habituales no hay tantos como el año pasada, además han variado la ubicación de las colonias, lo cual hemos constatado en dos de las zonas que prospectamos.

Esperamos que la próxima entrada nos depara contaros muchos éxitos en los próximos días, tenemos trabajo y calores muy duros por delante.
 
 
Hasta pronto amigos.
Miguel Mangas.
 

viernes, 10 de junio de 2016

4ª Jornada de Aguiluchos. Ya llegó ...

     Llegó al calor, catalizador de la vida y todo se acelera, mamíferos, aves, peces, plantas, flores, insectos. Todos se dan prisa en culminar la transferencia de sus genes a la próxima generación. Los cereales apuran sus últimos días antes de ser abrasados por el riguroso sol veraniego, los insectos que las polinizan proliferan por miles aprovechados por los pequeños pájaros que ya se echaron en sus ponederos arbóreos o terrestres para empollar sus preciados óvalos.

Zona de cría de aguiluchos. Cereal y gramíneas en su máximo apogeo. Foto Miguel MG.

 
 
    Muchos de los alados más grandes ya presumen de retoños emplumados, incluso volantones, pero los aguiluchos cenizos, que llegan los últimos, y en esta primavera lluviosa tuvieron que esperar alguna semana más para poner en el suelo, aún están en mitad del proceso, ya asentados, anidados y disfrutando de la variedad de presas en la época de máxima abundancia, pero a mitad de camino hacia el éxito reproductor.


      Hasta que llega EL HOMBRE, “ser superior y racional” que se encarga de modificar y destruir casi todo lo que toca, pues nos sobra mucho de lo que tenemos, menospreciándolo, sin reconocer el instinto de supervivencia como los demás seres vivos, que cada día libran una nueva batalla, sin saber si sobrevivirán, motivo por el cual, extreman al máximo todas son acciones; en ello va su vida.


Forraje recién segado, a la derecha campo de cebada ya espigada. Foto Miguel MG.


     Con la maquinaria que ya arrancó, la campaña de cosecha ha empezado, primero en verde, los forrajes de avena, Vallico (Lolium rigidum) y veza común (Vicia sativa L.), adelantando en un mes el ciclo natural de maduración del cereal y llevándose miles de vidas por delante, sobre todo de éstas rapaces que corren gran riesgo de perecer antes siquiera de echar a volar, aplastados y degollados por las máquinas que el hombre ha ingeniado, pues cambian los ritmos de la naturaleza, los tiempos de lo natural, arrasando con todo. Lo que la abundancia de la primavera ha traído, queda atrapado y empaquetado en formas cúbicas que pronto llenarán la llanura cerealista.

     Pero nosotros no cejamos en el empeño de buscar los pocos territorios que este año estamos encontrando. Esta semana se han prospectado las zonas que se intuían ocupadas por aguiluchos, y el éxito ha llegado, en forma de nido de aguilucho pálido, en el que estaban eclosionando aún sus 2 huevos, pues los otros 3 ya dejaron atrás el cascarón con éxito, un total de 5 nuevas vidas por las que vamos a luchar con todos los medios.



Hembra de aguilucho pálido. Foto Miguel MG.


     El protocolo de acción para proteger esta puesta ya está en marcha, igual que las máquinas de la siega, pero os aseguramos que nuestra actitud ante el problema que sufren estas especies, es mucho más fuerte que todas los contratiempos que se nos presenten, y vamos a poner nuestro empeño en salvar a todos y cada uno de los huevos o pollos que se vean amenazados por la acción mecánica humana.

     Cada día que pasa seguimos vigilando los campos en busca de nuevos territorios y lo hacemos individualmente cada tarde, en la medida que cada voluntario puede hasta agotar el último rayo de sol de éstas largas tardes primaverales, para después el fin de semana y en equipo localizar con exactitud cada uno de los nidos de esas zonas.


Ocaso típico de estas fechas, buscando la última ceba de los aguiluchos que nunca falla. Foto Miguel MG.


     Resumiendo los trabajos, este fin de semana la campaña se diversificó, pues hubo grupos en tres labores bien diferenciadas, la búsqueda de nidos, el anillamiento y marcaje de los primeros pollos del año y la captura de adultos para su marcaje y estudio antes de su posterior suelta.

     Para capturar adultos contamos con la inestimable participación de los compañeros de BRINZAL Raúl Alonso, Raquel Sánchez y Berta González, que tuvieron la amabilidad de acompañarnos en una jornada de campo, sol y calor en la estepa cerealista salmantina, donde nos deleitaron con su clase magistral de captura y marcaje.


Raúl Alonso en plena faena de extraer un macho de aguilucho cenizo. Foto Miguel Blanco.

     Continuaremos al pie del cañón y la campaña se intensificará en horas días y personal, pues llegamos a la cumbre del periodo reproductor, por lo que debemos extremar nuestra acción.

     Gracias por vuestros ánimos y por la colaboración que vamos recibiendo, aprovechamos para recordaos que ya está activado y en marcha el micromecenazgo o crowdfunding en éste enlace:

https://www.verkami.com/projects/14625-campana-aguilucho#

     Esperamos que deis difusión para que más personas sean tan sensibles a este problema de los aguiluchos como vosotros, MUCHAS GRACIAS.


Primer plano de macho de cenizo. Foto Miguel Blanco.



Miguel MG.

domingo, 29 de mayo de 2016

3ª Jornada. Sólo agua y viento.

El Hábitat de los aguiluchos en el día de hoy.

     La tercera jornada ha supuesto un tremendo chasco en lo realmente importante, que es la búsqueda de nidos de aguilucho. Toda la mañana se la ha pasado lloviendo, con fuertes rachas de viento y frío. Todo ello se ha traducido en que no hemos visto ni siquiera volar un solo aguilucho.
 
     Las lluvias no implican el retraso de la cosecha, si en las próximas semanas aprieta el calor, el cereal se "arrebata" y cosechan como siempre. En otros casos, hoy hemos visto varias parcelas, la cosecha se hace en verde, y eso no es nada bueno para nuestros amigos los aguiluchos.
 
     En lo que respecta a los aguiluchos, la impresión que nos está dando es que no se ven demasiados, no sabemos si es que vienen con retraso, o es que esta temporada van a llegar menos.
 
     Sea como fuere, nosotros seguiremos trabajando en la tarea de sacar adelante el mayor número de pollos posibles.
 
     Por otro lado, en breve colgaremos nuestro Crowfounding, con el fin de financiar la campaña. En este caso nuestro objetivo será poder pagar una incubadora para intentar sacar adelante huevos que de otra forma serían inviables en el medio natural. Pero eso es otra historia, que os la comentaremos dentro de unos días.
 


martes, 24 de mayo de 2016

2ª JORNADA DE LA CAMPAÑA AGUILUCHO 2016

El pasado domingo, dedicamos la totalidad de la mañana a la búsqueda de territorios y nidos de Aguiluchos, principalmente el Aguilucho Cenizo y el Aguilucho Pálido, ambas especies nidificantes en los campos cerealistas. Nos dividimos en varios grupos, para abarcar el mayor número de zonas posibles. 

Dos de los tres grupos nos dirigimos a la comarca de Peñaranda de Bracamonte, en dónde conocíamos la presencia de varias parejas, a las que pudimos localizar los nidos, a lo largo de la mañana.  El tercer grupo, encargado de localizar nidos de Aguilucho Lagunero tuvo que suspender la jornada debido a un imprevisto. 

Localizamos un total de 2 nidos a lo largo de la mañana y tarde, ya que algunos voluntarios decidimos dedicar las últimas horas del día, a la búsqueda de más parejas y territorios. Encontramos un nido de Aguilucho Cenizo, con un total de 3 huevos y un nido de Aguilucho Pálido, con un total de 5. 


Macho adulto de Aguilucho Cenizo.



Aunque la temporada de localización de Aguilucho Cenizo acaba de empezar, hemos notado un claro descenso en zonas coloniales, pasando en algunos casos de 5 parejas a tan sólo 2. 

Típico hábitat del Aguilucho Cenizo. (Al fondo, Gredos) Fotografía: Miguel G.


Hembra adulta de Aguilucho Cenizo. 



La mañana, muy  ventosa promovió que el movimiento de los ejemplares fuera errático, si bien pudimos observar algunos machos adultos de Aguilucho Cenizo aportando material al nido y las numerosas y presentes cebas a sus consortes, los que nos permitió contabilizar el número total de ejemplares y localizar las zonas de cría.

Aprovechando los momentos en los que estas rapaces están más activas, es decir a primera y última hora del día, cuatro voluntarios decidimos emplear las últimas y rojizas  luces del astro Rey para localizar el primer nido de Aguilucho Pálido de la temporada.


Hembra de Aguilucho Pálido a última hora de la tarde.



Apurando al máximo las bellas luces del anochecer, decidimos movilizarnos en busca de otras parejas, y conseguimos ver como tres machos de Cenizo atacaron a una gran rapaz hasta alejarla de su colonia. 

Prospectando los campos de cereal en busca de ejemplares. Fotografía: Miguel G.


Uno de los machos expulsando a la gran rapaz, que no pudimos identificar por completo. Fotografía: Miguel G.



La 2ª Jornada de la Campaña Aguilucho 2016 terminó ofreciéndonos un bello ocaso, en el que aparecían las siluetas desdibujadas de una especie, el Aguilucho Cenizo, que se ve seriamente amenazado por diversas causas, como por ejemplo la alta mortalidad natural en las migraciones, el atropello de puestas, pollos y adultos por parte de las cosechadoras, y el aumento de venenos y rodenticidas que disminuyen el número de presas disponibles.

Fotografía: Miguel G.

Bello crepúsculo, que como un lienzo sacado de las manos del artista, desdibuja las siluetas en la característica forma de V de una rapaz, que de no trabajar de forma conjunta con las instituciones y de no ser incluida su protección, en ciertas directrices agrícolas, será cada vez más difícil observarla surcar nuestros cielos estivales. 

Fotografía: Miguel G.