viernes, 24 de abril de 2026

AVE DEL MES abril 2026

 

Mochuelo común

Athene noctua Scopoli, 1769

Inglés: Little Owl

Francés:    Chouette chevêche

  

Foto: Carlos A. Ramírez
Foto: Carlos A. Ramírez

Este mes traemos a estas líneas uno de nuestros estrígidos más pequeños (poco más grande que el autillo), al que se puede ver de vez en cuando activo a la luz del día, posado en cualquier oteadero, del que huirá a poco que nos acerquemos, con vuelo bajo y ondulante. Comparte con otras rapaces nocturnas las características propias del grupo, como pies emplumados y con tendencia a colocar dos dedos hacia atrás, o los ojos frontalizados para tener visión estereoscópica, enormes y fijos, cuya inmovilidad tiene que compensar con sus simpáticos movimientos de estiramiento y giros de cabeza.

Foto: Carlos A. Ramírez


Mide alrededor de 21 a 24 cm, y pesa alrededor de 150 o 200 gramos. Son las hembras un poco más grandes que los machos, pero no tanto como para poder sexar mediante el tamaño, y el plumaje no tiene tampoco dimorfismo sexual apreciable.



Foto: Carlos A. Ramírez




La especie habita por todas las zonas templadas de Eurasia, y en buena parte de África septentrional, llegando hasta Somalia. Fue introducida en Gran Bretaña a mediados del siglo XIX, y en Nueva Zelanda a principios del XX.

https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/d/db/AtheneNoctuaIUCN.svg

 

Foto: Carlos A. Ramírez

Por aquí tenemos la subespecie vidalii, que habita en Iberia, Francia, Bélgica y Paises Bajos, y que es más oscura que la supespecie típica, con las marcas más contrastadas y tono menos rojizo.

Habita tanto en las zonas mediterráneas como en las atlánticas, en paisajes más bien abiertos, evitando bastante los bosques cerrados y las montañas. Se refugia y anida en casi cualquier tipo de agujero o escondite, ya sea en troncos huecos, majanos, ruinas, edificios abandonados o madrigueras de conejos. Es especie sedentaria y poco proclive a los grandes desplazamientos; los jóvenes raramente se dispersan a más de unos pocos kilómetros, o a lo sumo decenas de kilómetros, de su lugar de nacimiento, y los adultos tampoco se alejan mucho del territorio en invierno, aunque sí pueden extender su área de campeo e incluso reunirse en grupos en zonas de alimentación adecuadas.

Foto: Carlos A. Ramírez

Basa su alimentación en cualquier animalillo de tamaño adecuado, ya sean roedores, musarañas, pajarillos, reptiles o insectos grandes y lombrices. Es de conducta monógama y territorial, y parece ser que mantiene fidelidad de unos años a otros tanto con la pareja como con el lugar elegido para nidificar. Pone los huevos en oquedades en las que no aporta material alguno en número de alrededor de cuatro, y generalmente cría una sola pollada al año. 


El macho se dedica a suministrar alimento a la hembra  mientras incuba y cuando los polluelos son pequeños, hasta que se los puede dejar solos para sumarse la madre a la actividad venatoria. Un mes escaso viene a durar la incubación, y los polluelos hacia las 7 semanas ya salen del nido, pero tardarán todavía una semana o más en echar a volar. Salen con plumaje parecido al adulto, siendo la principal diferencia el color pardo más uniforme de la cabeza, y se reproducirán por primera vez al año siguiente. Se menciona una longevidad potencial de unos 16 años y no parece inusual que alcancen algunos los 8 o 9 años en la naturaleza.


Se estima que la población europea puede ser de millón y pico o dos de adultos, y la mundial entre cinco y quince millones.

No se conoce con seguridad su tendencia demográfica mundial, pero en España es mala: los datos del programa SACRE arrojan un descenso del 50% de los efectivos entre 1998 y 2018. Entre sus amenazas principales están la destrucción del hábitat por urbanización o intensificación agrícola, la pérdida de presas y contaminación con pesticidas, y los atropellos.

El Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial lo protege, sin incluirlo en el Catálogo de Especies Amenazadas.

Foto: Carlos A. Ramírez

El género y la especie fueron descritas por Giovanni Antonio Scopoli, quien le dio el nombre de Athene por ser atributo o mascota de la diosa griega de la sabiduría y la estrategia militar, Palas Atenea, así como de su versión latina, Minerva. La palabra noctua viene significando “nocturna”, derivando del latín nox-noctis (noche), y parece ser que era utilizada por los clásicos para nombrar a rapaces nocturnas pequeñas y consideradas amables, a diferencia de las striges, de condición malévola y brujeril y sospechosas de alimentarse de la sangre de los niños.


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