lunes, 26 de enero de 2026

AVE DEL MES enero 2026

Milano real

Milvus milvus (Linnaeus, 1758)

Foto: Carlos A. Ramírez

Inglés: Red Kite

Francés: Milan royal

 Es nuestro protagonista de este mes un Accipítrido de 60 y pico cm de largo y alrededor de 1,50 m o poco más de envergadura, y viene a pesar alrededor del kilo. Aparte de él sólo otras dos especies tiene el género Milvus: el milano negro, M. migrans, estival en Europa y Asia templada, residente en el sureste asiático e invernante en África y Oceanía, y el milano piquigualdo, M. aegyptium, que habita en África Subsahariana, valle del Nilo y costa suroccidental de la Península Arábiga y ha sido considerado a veces como conespecífico de M. migrans.

Al milano real podemos verlo con facilidad y abundancia en invierno, no tanto en verano por ser invernante gran parte de la población, mientras se pasa las horas muertas volando sin gran esfuerzo, de forma casi todo el tiempo pasiva, dejándose llevar como una cometa, que así lo llaman los anglosajones, en busca de cualquier cosilla de que alimentarse; es para esto un oportunista, especializado en nada, que complementa sus aptitudes de caza mediocres con la búsqueda de carroña, bichejos de poca monta o desperdicios de mataderos; frecuenta los muladares, granjas y vertederos y prospecta las carreteras en busca de cadáveres atropellados, además de cazar cualquier ave o pequeño mamífero con las facultades mermadas, así como  insectos grandes, batracios, roedores, algún que otro pez o cualquier cosa que pille, incluida la presa de alguna otra rapaz pequeña que se la deje quitar.

Foto: Carlos A. Ramírez

No tiene dimorfismo sexual apreciable. Los juveniles se diferencian por tener menos contrastado el color de la cabeza, cola algo más corta y menos ahorquillada, bordes pálidos bien visibles en las supracobertoras alares medianas y mayores, una línea clara más o menos definida en el borde de las infracoberteras alares y sobre todo por el pecho y vientre de tono general claro, por estar mayoritariamente estriados de marrón sobre blanquecino, y en los adultos de negro sobre marrón.

El área de reproducción de la especie se reduce prácticamente a las zonas templadas y sureñas de Europa, y quizá alguno que otro en el norte de África. En Cabo Verde se da una subespecie propia, la Milvus milvus fasciicauda, que presenta un aspecto, por tamaño, silueta de vuelo y coloración, casi intermedio entre la subespecie típica y el milano negro. 

Foto: Carlos A. Ramírez

Distribución de Milvus milvus en España: III Atlas de las aves en época de reproducción en España

Distribución mundial según Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Milvus_milvus

Construye el nido en árboles de buen porte, con ramas entrelazadas de forma tosca y relleno con material más suave, como hojarasca, hierbas, lana o incluso plásticos y  andrajos.  Pone de uno a tres huevos por lo general; raramente hasta cinco, y son blancos moteados de parduzco y de tamaño similar a los de gallina. La incubación la realiza la hembra, relevada durante cortos periodos por el macho, y dura algo más de 30 días; empieza desde la puesta del primer huevo, por lo que la eclosión es asíncrona. La hembra se queda en el nido protegiendo a los pollos durante sus primeras dos semanas, siendo todos alimentados por el macho, y luego se va a buscar comida dejándolos solos cuando se tercia. Mes y medio o poco más tardan los pollos en empezar a deambular por fuera del nido, y algunas semanas más en echar a volar, y generalmente tendrán su primera prole a los dos años de edad. En invierno, suelen juntarse los milanos reales en dormitorios comunales. 

Los de la población reproductora española pueden quedarse en invierno bastante aquerenciados al territorio de reproducción, más los machos que las hembras, o divagar en busca de comida por otras zonas, y no faltan los que les da por cambiar de hábitos de un año para otro y marcharse a criar a Centroeuropa.

Foto: Carlos A. Ramírez

 

La población reproductora española andará por las 2.500 parejas; tuvo una fortísima regresión poblacional a lo largo del siglo XX, causada por la persecución directa generalizada a todas las rapaces y por los efectos de pesticidas organoclorados como el DDT, que afortunadamente está empezando a revertir, y está protegida por la normativa española bajo la catalogación de “en peligro de extinción”; cría en la actualidad en la Península, Baleares; de Canarias se extinguió en los años 70. En invierno acogemos un importante contingente de invernada, procedente sobre todo de Alemania  y Francia. En todo caso parece que la población reproductora parece estar en regresión en las zonas más al sur y desplazándose a las norteñas, quizá por el cambio climático o  quizá por los programas de conservación y reintroducción, con alimentación suplementaria incluida que se están llevando a cabo en países como el Reino Unido.

Foto: José Vicente

La UICN estima, con referencia a 2020, una población mundial, que es casi lo mismo que decir europea, de 60 a 70.000 adultos, con tendencia creciente, y catalogación de “preocupación menor”. Parece ser que en la actualidad su principal amenaza son los envenenamientos ilegales y la intoxicación secundaria por comer roedores y otras presas envenenadas, y en menor medida las electrocuciones y los atropellos cuando baja a carroñear sobre víctimas previas del tráfico.

Foto: Carlos A. Ramírez

La palabra “milvus”, utilizada para describir la especie por Linneo en 1758 bajo el nombre de Falco milvus, y como género por Bernard Germain de Lacépède en 1799, es el nombre que ya se le daba en latín clásico, sin que se conozca más de su origen remoto, y que derivó en la palabra milano y en palabras parecidas de otros idiomas, a través de derivados como milvinus.