Collalba gris
Oenanthe oenanthe (Linnaeus, 1758)
Inglés: Northern Wheatear
Francés: Traquet motteux
Si estáis por Salamanca y queréis disfrutar de su observación, en los jardines de la Avenida de Margarita de Austria, una vez rebasado el cementerio, abunda estos días y se deja fotografiar con relativa facilidad. https://maps.app.goo.gl/5RTu4aspvGkkXJbG7
Es un insectívoro migratorio de unos 15 o 16 cm de largo, o sea, un pelín mayor que el gorrión común, clasificado hoy en día dentro de la familia Saxicolinae y la familia Muscicapidae.
Cría en casi toda la Eurasia no tropical, llegando a Groenlandia y el este de Canadá a través Europa, y a Alaska por Asia oriental; las que crían en el norte de África se han separado últimamente en una especie independiente, conocida como collalba del Atlas (Oenanthe seebohmi), cuyos machos tienen garganta negra y las partes ventrales blanquecinas. Hasta donde se sabe, todas ellas invernan en el África subsahariana, lo que para algunas supone un viaje de más de 15.000 km y otros tantos de vuelta, con sus correspondientes barreras marítimas, siguiendo unas rutas atávicas que se han ido alargando a la par que se colonizaban hacia el norte nuevos territorios de cría, sin que por ahora hayan sido capaces de romper con la milenaria tradición para invernar en lugares más cercanos y presumiblemente propicios de América y Asia.
https://birdsoftheworld.org/bow/species/norwhe/cur/introduction?lang=es
| Foto: José Vicente |
| Foto: José Vicente |
Es aficionada a eriales con poca vegetación y preferentemente pedregosos. Es especie monógama y anida en el suelo al abrigo de alguna grieta en el roquedo, en pedrizas, en muros o en huras de conejo. Puede sacar dos polladas anuales. Los huevos son azulados, y su número es bastante variable, a menudo 5 o 6. Los polluelos son alimentados por los dos progenitores, y echan a volar a los 15 días, y tardarán otros tantos en independizarse.
Los juveniles salen con un plumaje parduzco, con la cabeza moteada de claro y sin el diseño en antifaz ni lista superciliar, y con mucho marrón en las rémiges, con lo cual se parecen poco a los adultos salvo por el blanco de la cola y el obispillo y los ademanes.
| Foto: José Vicente |
| Foto: José Vicente |
| Foto: José Vicente |
Tras una muda postjuvenil incompleta, adoptan ya una librea de primer otoño bastante parecida a la de las hembras adultas.
¿Y cómo distinguir entre los juveniles de collalba gris y rubia, cuando las guías de campo no lo explican? Aquí nos da la pauta Javier Blasco-Zumeta: Dorso y pecho con moteado débil en la gris, y fuerte en la rubia. ¿Y qué hay de los de collalba negra? Pues que son negruzcos, así que no hay confusión que valga.
https://www.blascozumeta.com/specie_files/11589_Identificacion_Oenanthe.pdf
La subespecie que cría por aquí, y en toda la zona sur de su área de cría, es la O. o. libanotica, de coloración en el macho más pálida en el dorso y en las partes ventrales. La subespecie nominal cría más al norte de Eurasia y en Alaska, incluso llegando al oeste de Canadá. Hay otra tercera subespecie descrita, O. o. leucorhoa, que es la que cría en Groenlandia, Islandia y Este de Canadá, de mayor tamaño y con machos de tonos ocráceos intensos en el pecho y partes ventrales, y es también la que tiene la proyección primaria más larga, como respuesta a sus necesidades migratorias de larguísima distancia. No obstante, donde coinciden las subespecies en el periodo migratorio, resulta a menudo difícil o imposible en las observaciones de campo la determinación subespecífica segura, debido a la variación individual y fenológica y al mestizaje.
| Foto: José Vicente |
Se ha estimado que la población reproductora española puede ser de millón y pico de ejemplares, con tendencia decreciente. Está incluida en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección especial, pero no en el Catálogo de Especies Amenazadas.
La Lista Roja de la UICN también le supone a nivel mundial una tendencia decreciente; la tiene catalogada como “preocupación menor” y le adjudica una población de entre 10 y 500 millones de adultos, o sea que no saben cuántos hay.
| Foto: José Vicente |
La especie fue descrita por Linneo en su décima edición del Systema Naturae, bajo la denominación de Motacilla oenanthe. Es esta última una palabra de origen griego que deriva por lo visto de oenos (vino) y anthos (flor), y que al parecer ya usaban los clásicos para designar a alguna especie de ave cuya llegada a Europa suponían coincidente con la floración de la vid. Designa también en Botánica, igualmente a propuesta de Linneo, a cierto género de plantas venenosas de la familia de las Umbelíferas o Apiáceas, como el nabo del diablo (Oenanthe crocata L.), en este caso en alusión al supuesto olor a vino de sus flores.





