| Foto: José Vicente |
jueves, 22 de octubre de 2026
AVE DEL MES octubre 2026
viernes, 18 de septiembre de 2026
AVE DEL MES septiembre 2026
Torcecuello euroasiático
Jynx torquilla Linnaeus, 1758
Inglés: Eurasian Wrineck
Francés: Torcol fourmilier
Se acerca el otoño y vuelve a dejarse ver por los
jardines de La Platina este pequeño y discreto pariente de los pájaros
carpinteros, de unos 16 cm de longitud y 30 o 35 gramos. Podemos intuir a
distancia su identidad cuando lo vemos en las praderas de césped, por la
postura que adopta en reposo con el pico apuntando un poco hacia arriba. Si sueles verlo en otro sitio, comenta.
| Foto: José Vicente |
Carente de la capacidad de taladrar madera, de
los colores vivos que suelen caracterizar a los pájaros carpinteros y de la
rigidez en las plumas caudales que les facilitan el apoyo en vertical sobre los
troncos, podría nuestro invitado de este mes pasar por un pajarillo cualquiera,
pero su larguísima lengua protráctil y sus pies zigodáctilos (o sea, con los
dedos primero y cuarto dirigidos hacia atrás) le delatan como miembro de la
familia de los Picidae. Constituye una subfamilia propia, la de los Jynginae,
integrada únicamente por él y su congénere del África subsahariana, el torcecuello
cuellirrojo (Jynx ruficollis).
Se reproduce el torcecuello euroasiático en la
región Paleártica, es decir, las regiones no tropicales de Eurasia y el norte
de África.
| Foto: José Vicente |
En España cría sobre todo en la mitad norte peninsular.
Inverna en África tropical y sur de Asia. La invernada en la Península Ibérica se da sobre todo en Andalucía y Badajoz, pero también más al norte, incluso en la cornisa cantábrica, como se explica aquí:
Se reconocen 6 o 7 subespecies, pero la variación de su aspecto externo es bastante gradual y con amplia variación individual.
| Foto: José Vicente |
Se alimenta de insectos, especialmente de hormigas, tanto adultas como larvas, y las captura con una lengua protráctil que, extendida, llega a ser casi tan larga como el cuerpo. En posición retraída le cabe en la boca gracias la disposición de la lengua y del hueso hioides que la soporta, cuya base se ha prolongado hacia atrás hasta dar la vuelta a todo el cráneo y alcanzar la frente. En esto y en la condición adhesiva de la saliva se asemeja su lengua a la de los pájaros carpinteros, pero, a diferencia de ellos, carece de las espículas o setas en forma de arponcillos que éstos tienen en el extremo.
Son característicos los extraños movimientos que
realiza esta ave cuando se ve amenazada, y es que eriza las plumas de la cabeza
y estira y mueve el cuello en extrañas contorsiones, de donde le viene el nombre
vernáculo, y que parecen tener el efecto de hacerlo parecer una víbora ante los
ojos de depredadores cortos de vista, como se muestra en este video:
En sus viajes migratorios parece ser que se desplaza sobre todo de noche, en solitario o pequeños grupos unidos de manera poco densa. Se ha comprobado que es filopátrico, muy fiel tanto a sus lugares de origen como a sus localidades de invernada.
| Foto: José Vicente |
| Foto: José Vicente |
Su plumaje no tiene dimorfismo sexual; si acaso
puede ser de tonos un poco más vivos en los machos, pero no lo suficiente como
para que la diferencia tenga valor diagnóstico. Los juveniles apenas se
distinguen por la textura del plumaje y por el color grisáceo del iris, que es
castaño en los adultos, y de color intermedio al año de edad.
Cría de forma monógama, anidando en el interior
de agujeros que encuentra ya hechos por los pájaros carpinteros o las
podredumbres, ya que él no los puede excavar, en árboles o a veces en
construcciones humanas y en cajas nido. Pone los huevos directamente en el
fondo sin aportar ningún material de relleno; no sólo eso, sino que retira
activamente cualquier material de revestimiento o incluso huevos ya puestos por
cualquier otra avecilla a la que haya usurpado el refugio; es más, se documenta
que al principio de la temporada de cría retira compulsivamente el material de
anidación de todos los agujeros que puede, aunque no los vaya a utilizar, con
grave perjuicio de los carboneros, papamoscas, colirrojos o gorriones de la
vecindad. Se cree que esto lo hacen sobre todo los machos, para ofrecer a las
potenciales parejas abundancia de alternativas para elegir.
Cría generalmente una nidada al año, raramente
dos, y la puesta suele ser numerosa, de hasta una docena de huevos, aunque 8 o
9 es un número más normal. Son blancos, como sucede a menudo en las especies
que anidan en oquedades, donde el camuflaje es innecesario y la blancura ayuda
a que los huevos no sean espachurrados inadvertidamente por los padres. Los dos progenitores
participan en la incubación y la ceba de los polluelos. Suele durar la
incubación 12 o 14 días, y unas tres semanas la estancia de las crías en el
nido.
| Foto: José Vicente |
La especie fue descrita por Linneo en 1758, en la
X edición del Systema Naturae, con la denominación actual. El nombre del género
Jynx no es sino la transcripción al alfabeto latino del nombre que le daban los
antiguos griegos.
lunes, 24 de agosto de 2026
AVE DEL MES agosto 2026
Collalba gris
Oenanthe oenanthe (Linnaeus, 1758)
Inglés: Northern Wheatear
Francés: Traquet motteux
Si estáis por Salamanca y queréis disfrutar de su observación, en los jardines de la Avenida de Margarita de Austria, una vez rebasado el cementerio, abunda estos días y se deja fotografiar con relativa facilidad. https://maps.app.goo.gl/5RTu4aspvGkkXJbG7
Es un insectívoro migratorio de unos 15 o 16 cm de largo, o sea, un pelín mayor que el gorrión común, clasificado hoy en día dentro de la familia Saxicolinae y la familia Muscicapidae.
Cría en casi toda la Eurasia no tropical, llegando a Groenlandia y el este de Canadá a través Europa, y a Alaska por Asia oriental; las que crían en el norte de África se han separado últimamente en una especie independiente, conocida como collalba del Atlas (Oenanthe seebohmi), cuyos machos tienen garganta negra y las partes ventrales blanquecinas. Hasta donde se sabe, todas ellas invernan en el África subsahariana, lo que para algunas supone un viaje de más de 15.000 km y otros tantos de vuelta, con sus correspondientes barreras marítimas, siguiendo unas rutas atávicas que se han ido alargando a la par que se colonizaban hacia el norte nuevos territorios de cría, sin que por ahora hayan sido capaces de romper con la milenaria tradición para invernar en lugares más cercanos y presumiblemente propicios de América y Asia.
https://birdsoftheworld.org/bow/species/norwhe/cur/introduction?lang=es
| Foto: José Vicente |
| Foto: José Vicente |
Es aficionada a eriales con poca vegetación y preferentemente pedregosos. Es especie monógama y anida en el suelo al abrigo de alguna grieta en el roquedo, en pedrizas, en muros o en huras de conejo. Puede sacar dos polladas anuales. Los huevos son azulados, y su número es bastante variable, a menudo 5 o 6. Los polluelos son alimentados por los dos progenitores, y echan a volar a los 15 días, y tardarán otros tantos en independizarse.
Los juveniles salen con un plumaje parduzco, con la cabeza moteada de claro y sin el diseño en antifaz ni lista superciliar, y con mucho marrón en las rémiges, con lo cual se parecen poco a los adultos salvo por el blanco de la cola y el obispillo y los ademanes.
| Foto: José Vicente |
| Foto: José Vicente |
| Foto: José Vicente |
Tras una muda postjuvenil incompleta, adoptan ya una librea de primer otoño bastante parecida a la de las hembras adultas.
¿Y cómo distinguir entre los juveniles de collalba gris y rubia, cuando las guías de campo no lo explican? Aquí nos da la pauta Javier Blasco-Zumeta: Dorso y pecho con moteado débil en la gris, y fuerte en la rubia. ¿Y qué hay de los de collalba negra? Pues que son negruzcos, así que no hay confusión que valga.
https://www.blascozumeta.com/specie_files/11589_Identificacion_Oenanthe.pdf
La subespecie que cría por aquí, y en toda la zona sur de su área de cría, es la O. o. libanotica, de coloración en el macho más pálida en el dorso y en las partes ventrales. La subespecie nominal cría más al norte de Eurasia y en Alaska, incluso llegando al oeste de Canadá. Hay otra tercera subespecie descrita, O. o. leucorhoa, que es la que cría en Groenlandia, Islandia y Este de Canadá, de mayor tamaño y con machos de tonos ocráceos intensos en el pecho y partes ventrales, y es también la que tiene la proyección primaria más larga, como respuesta a sus necesidades migratorias de larguísima distancia. No obstante, donde coinciden las subespecies en el periodo migratorio, resulta a menudo difícil o imposible en las observaciones de campo la determinación subespecífica segura, debido a la variación individual y fenológica y al mestizaje.
| Foto: José Vicente |
Se ha estimado que la población reproductora española puede ser de millón y pico de ejemplares, con tendencia decreciente. Está incluida en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección especial, pero no en el Catálogo de Especies Amenazadas.
La Lista Roja de la UICN también le supone a nivel mundial una tendencia decreciente; la tiene catalogada como “preocupación menor” y le adjudica una población de entre 10 y 500 millones de adultos, o sea que no saben cuántos hay.
| Foto: José Vicente |
La especie fue descrita por Linneo en su décima edición del Systema Naturae, bajo la denominación de Motacilla oenanthe. Es esta última una palabra de origen griego que deriva por lo visto de oenos (vino) y anthos (flor), y que al parecer ya usaban los clásicos para designar a alguna especie de ave cuya llegada a Europa suponían coincidente con la floración de la vid. Designa también en Botánica, igualmente a propuesta de Linneo, a cierto género de plantas venenosas de la familia de las Umbelíferas o Apiáceas, como el nabo del diablo (Oenanthe crocata L.), en este caso en alusión al supuesto olor a vino de sus flores.
miércoles, 8 de julio de 2026
AVE DEL MES julio 2026
Buitrón
Cisticola
juncidis (Rafinesque, 1810)
Inglés: Zitting Cisticola
Francés: Cisticole des joncs
Servidor está teniendo últimamente ocasión de verlo mucho y fotografiarlo aquí en Salamanca nada más salir a dar un paseo por las afueras. Pero también hay que decir que por aquí está fuera de su área de distribución óptima por ser un pajarillo bastante termófilo y sedentario, y que pueden retraerse mucho su demografía y su área, a poquito que vengan seguidos dos o tres inviernos como Dios manda, y no de la benignidad a la que nos estamos acostumbrando. Tiene la especie una distribución extensa por las zonas tropicales y subtropicales de ambos hemisferios, y también por la zona mediterránea, extendiéndose desde el oeste de África hasta Oceanía. Puede verse un estudio sobre la sensibilidad a las olas de frío en la provincia de Madrid aquí:
https://www.divulgameteo.es/uploads/Cist%C3%ADcola-buitr%C3%B3n.pdf
| Foto: José Vicente |
Es una miniaturina de apenas 10 cm de largo y 6 u 8 gramos, que no tiene dimorifismo sexual apreciable fuera de la época de reproducción, y en ella tampoco mucho. El macho en época nupcial puede diferenciarse de cerca porque se le pone el píleo de color marronuzco oscuro sin estrías definidas, y el pico de color gris oscuro (en el resto de las libreas de la especie es más bien rosado, teniendo manchada de negruzco únicamente la cumbrera).
Habita en
espacios abiertos de vegetación herbácea, tanto en humedales como en cultivos
de cereales o eriales a pastos, rehuyendo las zonas arboladas, los matorrales y
los roquedos. Se alimenta de insectos, arañas y otros pequeños invertebrados, y
una cierta proporción de semillas. Busca sus presas en el suelo y en la hierba;
más raramente al vuelo.
Se trata de una especie notablemente poligínica: El macho intentará emparejarse con varias hembras de manera sucesiva, construyendo para atraerlas un curiosísimo nido en forma de bolsa hecha de hierbas entrelazadas y cosidas con hilos de telaraña, a poca altura sobre el suelo y con entrada lateral; si consigue que una hembra lo acepte, será ella la que lo remate acolchándolo con trocitos pequeños de hierba y pelusas de chopos, sauces o carrizos, o con lana si la encuentra; entonces se dedicará el macho a repetir el proceso para intentar engatusar a otras, tentándolas con otro nido a medio hacer y con sus exhibiciones de vuelo emitiendo su canto monocorde y reptetitivo (tsi… tsi…tsi…), mientras la hembra se encargará sola de la incubación y la crianza de los polluelos. Se conocen casos de donjuanes que han llegado a criar hasta con 11 hembras en una temporada, lo cual conlleva que haya una considerable población de machos no apareantes.
| Foto: José Vicente |
| Foto: José Vicente |
Se ha estimado que la población ibérica podría estar en torno a
3.200.000 ejemplares, pero puede que dar un número concreto no tenga demasiado
sentido en un avecilla muy afectada por los factores climáticos y con gran
capacidad de recuperación y recolonización. En cualquier caso no parece que esté
atravesando especiales problemas de conservación. Está incluida en el Listado de
Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, sin catalogar como
amenazada. A nivel mundial, la Lista Roja de la UICN lo clasifica como “preocupación
menor”.
| Foto: José Vicente |
lunes, 22 de junio de 2026
AVE DEL MES junio 2026
Pico picapinos
Inglés: Great Spotted Woodpecker
Francés: Pic épeiche
Nuestro referente de este mes es un pájaro carpintero de unos 23 cm de largo y alrededor de 80 gramos, lo que es tanto como decir que su tamaño se asemeja al de un estornino, y pese a lo contrastado de su librea y ser bastante común en nuestras riberas y bosquetes periurbanos se las ingenia para ser visto relativamente poco; se pasa la vida moviéndose por los árboles y raramente baja al suelo.
Comparte con el resto de miembros de la familia de los Pícidos las características de pies zigodáctilos, lengua protráctil y plumas de la cola con los raquis reforzados para apoyar en los troncos cuando el ave se sujeta en vertical.
Significa lo de pies zigodáctilos que tiene dirigido hacia atrás el cuarto dedo (el externo), además del primero como es habitual en las aves. No obstante, tiene dicho dedo externo en el pico picapinos un juego que le permite desplazar su orientación desde totalmente hacia atrás hasta el ángulo recto con el eje del cuerpo.
De la lengua de los pájaros carpinteros podemos decir que es protráctil, larga y pegajosa, y terminada en un extremo córneo y con espículas dirigidas hacia atrás a modo de arpón, adaptada para meterse en los resquicios de los árboles, ya sean preexistentes o escavados por el ave, para ensartar las larvas xilófagas y otros bichejos del interior de la madera o corteza, y en el caso de algunas otras especies como el pito real y el torcecuello, para saquear los hormigueros como si de un oso hormiguero se tratara. Es la lengua de longitud tal que para alojarse se ha tenido que retrasar su inserción hasta dar prácticamente una vuelta entera alrededor del cráneo y situarse en la base de las fosas nasales.
| Foto: Carlos A. Ramírez |
Es de los pájaros carpinteros con mayor capacidad de taladrar maderas duras, lo que le da una plasticidad ecológica grande, pudiendo colonizar desde encinares y pinares hasta choperas de producción. Su área de distribución es amplia, abarcando prácticamente todo el Paleártico, lo que por otra parte ha propiciado que se describa un considerable número de subespecies. La presente en la Península Ibérica es la subespecie hispanus, al parecer algo más pequeña y oscura que otras subespecies europeas. La especie no se da en las Baleares, pero Tenerife y Gran Canaria tienen sus propias subespecies endémicas. Distribución según Wikipedia
| Foto: José Vicente |
| Foto: Carlos A. Ramírez |
Tamborilea en troncos o tocones huecos con buena resonancia, en series rápidas de 10 o 12 picotazos que duran poco más de un segundo y se oyen a varios cientos de metros; tamborilean ambos sexos, y parece ser un sistema de comunicación entre la pareja y de marcación territorial ante extraños. La frecuencia de estas señales es mucho mayor en primavera, pero se utiliza también para señalar los territorios de invierno.
Su alimentación se basa en gran parte en insectos y sus larvas, que captura entre las grietas de la corteza y en el interior de la madera que excava con el pico. También saquea alguna que otra nidada de pajarillos más pequeños, y en el mal tiempo obtiene gran cantidad de energía de bellotas, piñones, hayucos o avellanas, cuyas cáscaras perfora sujetando el fruto en alguna grieta de la corteza. También sorbe savia y resina de las heridas que él mismo produce en algunos árboles.
La construcción del agujero de anidación la empieza ya bien avanzada la primavera, y puede durar desde una semana hasta un mes dependiendo de la dureza de la madera. La profundidad es de entre 20 y 30 cm, y la boca de acceso es bastante circular y de alrededor de 5 cm. de diámetro. La mayor parte del trabajo de excavación lo hace el macho, y no aportan más mullique que las astillas y serrín que dejan en el fondo. Suelen efectuar la puesta en junio, y consta de entre cuatro y siete huevos, blancos y de aspecto bastante translúcido. Los dos sexos incuban, se dice que la hembra de día y el macho por la noche, durante unos 10 a 13 días. Durante unas tres semanas que permanecen los pollos en el nido, y algún día más en el exterior, son cebados con presas bastante grandes que los padres transportan de una en una, a diferencia del pito real, o pito ibérico, que ceba mayormente con una especie de papilla de hormigas regurgitadas.
Después de abandonar el nido, los pollos son atendidos ua temporadita más por los padres, y después se dispersarán todos para pasar el invierno buscándose la vida cada uno en solitario. En España y otras zonas del sur de Europa la especie es claramente sedentaria. En zonas más norteñas puede comportarse como especie irruptiva.
| Foto: Carlos A. Ramírez |
Los nidos abandonados son reutilizados por una amplia variedad de especies, desde páridos hasta murciélagos y ardillas.
La población reproductora europea se estimó entre 17.200.000 y 27.300.000 adultos, con tendencia decreciente. También la población mundial se considera decreciente por parte de la UICN, con estimación de entre 49.000.000 y 78.000.000 adultos.
Por el contrario, la población española se cree que está en un moderado aumento, y puede estar entre tres cuartos y un millón de individuos.
| Foto: Carlos A. Ramírez |
Se encuentra protegido por el Listado Español de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, sin catalogar como amenazado, al igual que todos los demás pícidos españoles, excepto el pico dorsiblanco (Dendrocopos leucotos), que está catalogado como “en peligro de extinción”.
La especie fue descrita por Linneo pero asignándola al género Picus. El género Dendrocopos fue definido por un tal Koch en 1816, combinando dos palabras griegas que significan “árbol” y “golpear” o “cortar”.









