lunes, 22 de junio de 2026

AVE DEL MES junio 2026



Pico picapinos
Dendrocopos major (Linnaeus, 1758)

Inglés: Great Spotted Woodpecker

Francés: Pic épeiche


    Nuestro referente de este mes es un pájaro carpintero de unos 23 cm de largo y alrededor de 80 gramos, lo que es tanto como decir que su tamaño se asemeja al de un estornino, y pese a lo contrastado de su librea y ser bastante común en nuestras riberas y bosquetes periurbanos se las ingenia para ser visto relativamente poco; se pasa la vida moviéndose por los árboles y raramente baja al suelo.
    Comparte con el resto de miembros de la familia de los Pícidos las características de pies zigodáctilos, lengua protráctil y plumas de la cola con los raquis reforzados para apoyar en los troncos cuando el ave se sujeta en vertical.
    Significa lo de pies zigodáctilos que tiene dirigido hacia atrás el cuarto dedo (el externo), además del primero como es habitual en las aves. No obstante, tiene dicho dedo externo en el pico picapinos un juego que le permite desplazar su orientación desde totalmente hacia atrás hasta el ángulo recto con el eje del cuerpo.
    De la lengua de los pájaros carpinteros podemos decir que es protráctil, larga y pegajosa, y terminada en un extremo córneo y con espículas dirigidas hacia atrás a modo de arpón, adaptada para meterse en los resquicios de los árboles, ya sean preexistentes o escavados por el ave, para ensartar las larvas xilófagas y otros bichejos del interior de la madera o corteza, y en el caso de algunas otras especies como el pito real y el torcecuello, para saquear los hormigueros como si de un oso hormiguero se tratara. Es la lengua de longitud tal que para alojarse se ha tenido que retrasar su inserción hasta dar prácticamente una vuelta entera alrededor del cráneo y situarse en la base de las fosas nasales.
Foto: Carlos A. Ramírez

Foto: Carlos A. Ramírez

    Actúa el pico a la vez como escoplo y como pinza para ir retirando las astillas que produce, y está el cráneo adaptado para soportar miles de picotazos sobre la madera sin sufrir daño cerebral, no sólo por la existencia de esponjamientos amortiguadores en los huesos del cráneo, sino por tener la pieza inferior del pico ligeramente más larga que la superior, para disipar parte de los golpes a través de su articulación, y por tener la inserción de la mandíbula superior con el cráneo una cierta holgura con sujeciones musculares flexibles.
    Es de los pájaros carpinteros con mayor capacidad de taladrar maderas duras, lo que le da una plasticidad ecológica grande, pudiendo colonizar desde encinares y pinares hasta choperas de producción. Su área de distribución es amplia, abarcando prácticamente todo el Paleártico, lo que por otra parte ha propiciado que se describa un considerable número de subespecies. La presente en la Península Ibérica es la subespecie hispanus, al parecer algo más pequeña y oscura que otras subespecies europeas. La especie no se da en las Baleares, pero Tenerife y Gran Canaria tienen sus propias subespecies endémicas.   Distribución según Wikipedia 
    Podemos distinguir los sexos, en los ejemplares adultos, por tener la hembra en la cabeza sólo blanco y negro, mientras que el macho ostenta una mancha roja en la nuca, que actúa como señal conspicua al mover la cabeza para repiquetear o buscar comida, con función de atracción sexual y marcación territorial frente a otros machos. 
Foto: José Vicente

    Los juveniles tienen una mancha roja en el píleo, más extensa en los machos que en las hembras, las cuales suelen además tener más negro entre la mancha roja  y el ojo, pero en los juveniles el sexado no siempre es posible porque estos caracteres al parecer varían bastante.




Foto: Carlos A. Ramírez


    Tamborilea en troncos o tocones huecos con buena resonancia, en series rápidas de 10 o 12 picotazos que duran poco más de un segundo y se oyen a varios cientos de metros; tamborilean ambos sexos, y parece ser un sistema de comunicación entre la pareja y de marcación territorial ante extraños. La frecuencia de estas señales es mucho mayor en primavera, pero se utiliza también para señalar los territorios de invierno.
    Su alimentación se basa en gran parte en insectos y sus larvas, que captura entre las grietas de la corteza y en el interior de la madera que excava con el pico. También saquea alguna que otra nidada de pajarillos más pequeños, y en el mal tiempo obtiene gran cantidad de energía de bellotas, piñones, hayucos o avellanas, cuyas cáscaras perfora sujetando el fruto en alguna grieta de la corteza. También sorbe savia y resina de las heridas que él mismo produce en algunos árboles.
    La construcción del agujero de anidación la empieza ya bien avanzada la primavera, y puede durar desde una semana hasta un mes dependiendo de la dureza de la madera. La profundidad es de entre 20 y 30 cm, y la boca de acceso es bastante circular y de alrededor de 5 cm. de diámetro. La mayor parte del trabajo de excavación lo hace el macho, y no aportan más mullique que las astillas y serrín que dejan en el fondo. Suelen efectuar la puesta en junio, y consta de entre cuatro y siete huevos, blancos y de aspecto bastante translúcido. Los dos sexos incuban, se dice que la hembra de día y el macho por la noche, durante unos 10 a 13 días. Durante unas tres semanas que permanecen los pollos en el nido, y algún día más en el exterior, son cebados con presas bastante grandes que los padres transportan de una en una, a diferencia del pito real, o pito ibérico, que ceba mayormente con una especie de papilla de hormigas regurgitadas.
    Después de abandonar el nido, los pollos son atendidos ua temporadita más por los padres, y después se dispersarán todos para pasar el invierno buscándose la vida cada uno en solitario. En España y otras zonas del sur de Europa la especie es claramente sedentaria. En zonas más norteñas puede comportarse como especie irruptiva.
Foto: Carlos A. Ramírez

Foto: Carlos A. Ramírez

  
    Los nidos abandonados son reutilizados por una amplia variedad de especies, desde páridos hasta murciélagos y ardillas.
    La población reproductora europea se estimó entre 17.200.000 y 27.300.000 adultos, con tendencia decreciente. También la población mundial se considera decreciente por parte de la UICN, con estimación de entre 49.000.000 y 78.000.000 adultos.
    Por el contrario, la población española se cree que está en un moderado aumento, y puede estar entre tres cuartos y un millón de individuos.
Foto: Carlos A. Ramírez
  
    Se encuentra protegido por el Listado Español de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, sin catalogar como amenazado, al igual que todos los demás pícidos españoles, excepto el pico dorsiblanco (Dendrocopos leucotos), que está catalogado como “en peligro de extinción”.
    La especie fue descrita por Linneo pero asignándola al género Picus. El género Dendrocopos fue definido por un tal Koch en 1816, combinando dos palabras griegas que significan “árbol” y “golpear” o “cortar”.


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