miércoles, 8 de julio de 2026

AVE DEL MES julio 2026

 

Buitrón

Cisticola juncidis (Rafinesque, 1810)


Inglés: Zitting Cisticola

Francés: Cisticole des joncs

Foto: José Vicente

 Ahora quieren que lo llamemos cistícola buitrón, y que los anglófonos lo llamen Zitting Cisticola, después de toda la vida llamándolo Fan-tailed Warbler. Además han separado su género (junto con otros) de los Sylviidae creando la actual familia de los Cisticolidae.

Servidor está teniendo últimamente ocasión de verlo mucho y fotografiarlo aquí en Salamanca nada más salir a dar un paseo por las afueras. Pero también hay que decir que por aquí está fuera de su área de distribución óptima por ser un pajarillo bastante termófilo y sedentario, y que pueden retraerse mucho su demografía y su área, a poquito que vengan seguidos dos o tres inviernos como Dios manda, y no de la benignidad a la que nos estamos acostumbrando. Tiene la especie una distribución extensa por las zonas tropicales y subtropicales de ambos hemisferios, y también por la zona mediterránea, extendiéndose desde el oeste de África hasta Oceanía. Puede verse un estudio sobre la sensibilidad a las olas de frío en la provincia de Madrid aquí:

https://www.divulgameteo.es/uploads/Cist%C3%ADcola-buitr%C3%B3n.pdf


Foto: José Vicente


Es una miniaturina de apenas 10 cm de largo y 6 u 8 gramos, que no tiene dimorifismo sexual apreciable fuera de la época de reproducción, y en ella tampoco mucho. El macho en época nupcial puede diferenciarse de cerca porque se le pone el píleo de color marronuzco oscuro sin estrías definidas, y el pico de color gris oscuro (en el resto de las libreas de la especie es más bien rosado, teniendo manchada de negruzco únicamente la cumbrera).



Habita en espacios abiertos de vegetación herbácea, tanto en humedales como en cultivos de cereales o eriales a pastos, rehuyendo las zonas arboladas, los matorrales y los roquedos. Se alimenta de insectos, arañas y otros pequeños invertebrados, y una cierta proporción de semillas. Busca sus presas en el suelo y en la hierba; más raramente al vuelo.

Se trata de una especie notablemente poligínica: El macho intentará emparejarse con varias hembras de manera sucesiva, construyendo para atraerlas un curiosísimo nido en forma de bolsa hecha de  hierbas entrelazadas y cosidas con hilos de telaraña, a poca altura sobre el suelo y con entrada lateral; si consigue que una hembra lo acepte, será ella la que lo remate acolchándolo con trocitos pequeños de hierba y pelusas de chopos, sauces o carrizos, o con lana si la encuentra; entonces se dedicará el macho a repetir el proceso para intentar engatusar a otras, tentándolas con otro nido a medio hacer y con sus exhibiciones de vuelo emitiendo su canto monocorde y reptetitivo (tsi… tsi…tsi…), mientras la hembra se encargará sola de la incubación y la crianza de los polluelos. Se conocen casos de donjuanes que han llegado a criar hasta con 11 hembras en una temporada, lo cual conlleva que haya una considerable población de machos no apareantes.




Foto: José Vicente

    Se cree que cada hembra, criando desde abril hasta agosto, puede sacar tres puestas al año, las primeras de cuatro a seis huevos generalmente y las siguientes puede que sólo de tres, los cuales son finos de cáscara y de coloración variable, blancos, azulados o verdosos, y con manchas o sin ellas. La incubación viene a durar unos 12 días, y 14 o 15 la estancia de los polluelos en el nido. Los juveniles tienen el plumaje parecido al de los adultos, si acaso algo más oscuro y rojizo, y estarán listos para criar en la siguiente temporada.

  

Foto: José Vicente

 Se extiende por las zonas más bajas y térmicas de la Península Ibérica y Baleares, rehuyendo las regiones frías, los bosques y la montaña.

Se ha estimado que la población ibérica podría estar en torno a 3.200.000 ejemplares, pero puede que dar un número concreto no tenga demasiado sentido en un avecilla muy afectada por los factores climáticos y con gran capacidad de recuperación y recolonización. En cualquier caso no parece que esté atravesando especiales problemas de conservación. Está incluida en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, sin catalogar como amenazada. A nivel mundial, la Lista Roja de la UICN lo clasifica como “preocupación menor”.

 

Foto: José Vicente

 La especie fue descrita en 1810, bajo la denominación de Sylvia juncidis por Constantine Samuel Rafinesque-Schmaltz, polifacético personaje hijo de padre francés y madre alemana, nacido en Estambul, que tras residir en Marsella y en Palermo acabó nacionalizado estadounidense, y cultivó diversas ramas de la ciencia, entre ellas la ictiología, la botánica, la meteorología y la arqueología. El nombre del género Cisticola, con el significado de “habitante de las jaras”, quizá no muy adecuado a una especie más aficionada a los herbazales que al matorral, fue establecido en 1829 por el zoólogo y paleontólogo alemán Johann Jakob Kaup, a quien ya tuvimos ocasión de referirnos en abril de 2025, por ser también autor del género Alectoris, entre otros.


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