Buitrón
Cisticola
juncidis (Rafinesque, 1810)
Inglés: Zitting Cisticola
Francés: Cisticole des joncs
Servidor está teniendo últimamente ocasión de verlo mucho y fotografiarlo aquí en Salamanca nada más salir a dar un paseo por las afueras. Pero también hay que decir que por aquí está fuera de su área de distribución óptima por ser un pajarillo bastante termófilo y sedentario, y que pueden retraerse mucho su demografía y su área, a poquito que vengan seguidos dos o tres inviernos como Dios manda, y no de la benignidad a la que nos estamos acostumbrando. Tiene la especie una distribución extensa por las zonas tropicales y subtropicales de ambos hemisferios, y también por la zona mediterránea, extendiéndose desde el oeste de África hasta Oceanía. Puede verse un estudio sobre la sensibilidad a las olas de frío en la provincia de Madrid aquí:
https://www.divulgameteo.es/uploads/Cist%C3%ADcola-buitr%C3%B3n.pdf
| Foto: José Vicente |
Es una miniaturina de apenas 10 cm de largo y 6 u 8 gramos, que no tiene dimorifismo sexual apreciable fuera de la época de reproducción, y en ella tampoco mucho. El macho en época nupcial puede diferenciarse de cerca porque se le pone el píleo de color marronuzco oscuro sin estrías definidas, y el pico de color gris oscuro (en el resto de las libreas de la especie es más bien rosado, teniendo manchada de negruzco únicamente la cumbrera).
Habita en
espacios abiertos de vegetación herbácea, tanto en humedales como en cultivos
de cereales o eriales a pastos, rehuyendo las zonas arboladas, los matorrales y
los roquedos. Se alimenta de insectos, arañas y otros pequeños invertebrados, y
una cierta proporción de semillas. Busca sus presas en el suelo y en la hierba;
más raramente al vuelo.
Se trata de una especie notablemente poligínica: El macho intentará emparejarse con varias hembras de manera sucesiva, construyendo para atraerlas un curiosísimo nido en forma de bolsa hecha de hierbas entrelazadas y cosidas con hilos de telaraña, a poca altura sobre el suelo y con entrada lateral; si consigue que una hembra lo acepte, será ella la que lo remate acolchándolo con trocitos pequeños de hierba y pelusas de chopos, sauces o carrizos, o con lana si la encuentra; entonces se dedicará el macho a repetir el proceso para intentar engatusar a otras, tentándolas con otro nido a medio hacer y con sus exhibiciones de vuelo emitiendo su canto monocorde y reptetitivo (tsi… tsi…tsi…), mientras la hembra se encargará sola de la incubación y la crianza de los polluelos. Se conocen casos de donjuanes que han llegado a criar hasta con 11 hembras en una temporada, lo cual conlleva que haya una considerable población de machos no apareantes.
| Foto: José Vicente |
| Foto: José Vicente |
Se ha estimado que la población ibérica podría estar en torno a
3.200.000 ejemplares, pero puede que dar un número concreto no tenga demasiado
sentido en un avecilla muy afectada por los factores climáticos y con gran
capacidad de recuperación y recolonización. En cualquier caso no parece que esté
atravesando especiales problemas de conservación. Está incluida en el Listado de
Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, sin catalogar como
amenazada. A nivel mundial, la Lista Roja de la UICN lo clasifica como “preocupación
menor”.
| Foto: José Vicente |


No hay comentarios:
Publicar un comentario